¿Es mejor aprovechar toda la pared y llevar los muebles hasta el techo? ¿O dejar un espacio libre en la parte superior?
Las dos opciones pueden funcionar. La elección dependerá de la altura de la cocina, del almacenamiento que necesites, del estilo que busques y, sobre todo, de cómo quieras utilizar el espacio.A la hora de diseñar una cocina, hay decisiones que parecen simplemente estéticas, pero que terminan influyendo mucho en el uso que hacemos de ella. Una de ellas es la altura de los muebles superiores.
¿Es mejor aprovechar toda la pared y llevar los muebles hasta el techo? ¿O dejar un espacio libre en la parte superior?
Las dos opciones pueden funcionar. La elección dependerá de la altura de la cocina, del almacenamiento que necesites, del estilo que busques y, sobre todo, de cómo quieras utilizar el espacio.
Muebles hasta el techo: aprovechar al máximo el almacenamiento
Una de las principales ventajas de llevar los muebles hasta el techo es bastante evidente: ganas espacio de almacenamiento.
La parte superior puede utilizarse para guardar aquello que no necesitas tener constantemente a mano: pequeños electrodomésticos que utilizas de forma puntual, fuentes grandes, menaje para ocasiones especiales o cualquier otro elemento que normalmente acaba ocupando sitio en otros armarios.
Esto puede resultar especialmente interesante en cocinas pequeñas, donde cada espacio de almacenaje cuenta.
Además, al no quedar un hueco entre el mueble y el techo, evitamos una zona en la que suele acumularse polvo y grasa y que, por su altura, tampoco resulta especialmente cómoda de limpiar.
¿Significa eso que todos los muebles deben ser muy altos?
No necesariamente.
Una cocina con muebles hasta el techo no tiene por qué convertirse en una sucesión de armarios de gran tamaño. Existen diferentes formas de plantearlo.
Por ejemplo, se pueden combinar muebles superiores de uso habitual con una segunda línea de módulos en la parte más alta. De esta manera, lo que utilizamos a diario queda a una altura cómoda y reservamos los módulos superiores para aquello que necesitamos con menos frecuencia.
También es posible jugar con diferentes acabados o incorporar vitrinas para conseguir un conjunto visualmente más ligero.
¿Y qué ocurre si dejamos espacio sobre los muebles?
Dejar una separación entre los muebles y el techo sigue siendo una opción perfectamente válida y, en determinadas cocinas, puede ser incluso la más adecuada.
Visualmente, los muebles tienen menos presencia y la zona superior queda más despejada. Puede funcionar especialmente bien cuando no necesitamos demasiado almacenamiento o cuando buscamos una composición más sencilla.
También hay que tener en cuenta la altura del techo. En cocinas especialmente altas, llevar el mobiliario completamente hasta arriba puede crear módulos poco accesibles y que apenas vayamos a utilizar.
En estos casos, aprovechar cada centímetro disponible no tiene por qué significar aprovecharlo bien.
La altura de la cocina también importa
No podemos decidir la altura de los muebles sin tener en cuenta las proporciones de la estancia.
En una cocina con techos de altura estándar, llevar el mobiliario hasta arriba puede ayudar a crear una composición continua y aprovechar mejor la pared.
En cambio, si tenemos techos muy altos, puede interesarnos buscar otras soluciones para evitar que el mobiliario tenga demasiado peso visual.
También influyen otros elementos como las ventanas, la campana extractora, las columnas de electrodomésticos o la propia distribución de la cocina.
Por eso, una solución que funciona perfectamente en una vivienda puede no ser la más adecuada en otra.
Entonces, ¿qué opción es mejor?
No existe una respuesta que sirva para todas las cocinas.
Los muebles hasta el techo pueden ser una buena elección si necesitas ganar almacenamiento, quieres aprovechar una cocina pequeña o prefieres evitar el hueco superior de los armarios.
Dejar espacio, en cambio, puede tener sentido si cuentas con almacenamiento suficiente, tienes techos especialmente altos o buscas reducir la presencia de los muebles superiores.
Lo importante es no tomar esta decisión únicamente por una fotografía o por una tendencia. Antes hay que pensar en las dimensiones de la estancia, las necesidades de almacenamiento y el uso que tendrá la cocina.
Porque aprovechar bien el espacio no consiste en llenarlo de muebles, sino en diseñar cada zona pensando en lo que realmente necesitas.
Si estás pensando en renovar tu cocina o quieres crear un espacio más práctico y acogedor, en Luján Cocinas, tu tienda de cocinas en Sevilla, estaremos encantados de ayudarte a diseñarlo contigo.

